El Rayo, un histórico del fútbol femenino español ha consumado un nuevo descenso de categoría. Reivindicamos la importancia de la sección en el club vallecano y recordamos los éxitos cosechados a lo largo de su historia. 

El Rayo Vallecano Femenino ha consumado un nuevo descenso. El año que viene las jugadoras que representen a la Franja jugaran en Tercera REF. Se trata del tercer descenso de las vallecanas en los últimos cuatro años.

Esta caída a los infiernos es parte de una estrategia meditada y diseñada desde hace años por la propiedad del club madrileño. Su objetivo, empujar a su equipo de fútbol femenino al amateurismo. De esa manera no tienen que invertir ni un euro en una sección que al presidente del club no le interesa. Al contrario que la afición que revindica siempre que tiene oportunidad a sus futbolistas.

Ante esta tesitura es buen momento para recordar que el Rayo Vallecano es un histórico de nuestro fútbol femenino. Un equipo que se ha proclamó campeón de liga en tres ocasiones (2008/09, 2009/10 y 2010/11) y que una vez alzó la copa de la Reina (2008). De hecho, hasta el día de hoy son los únicos títulos oficiales que relucen en la sala de trofeos de la institución franjirroja. Solo por eso, la sección femenina merece un respeto que los dirigentes actuales del club no le están dando.

Es buen momento para recordar que el Rayo Vallecano es un histórico de nuestro fútbol femenino. Un equipo que se ha proclamó campeón de liga en tres ocasiones (2008/09, 2009/10 y 2010/11) y que una vez alzó la copa de la Reina (2008)

La decisión arbitraria y despótica de Martin Presa respecto a las futbolistas del Rayo no es algo nuevo. En determinadas cuestiones la gestión del actual presidente del Rayo resulta extraña y difícil de comprender. Todo aquello que le resulta incómodo, lo abandona, abocándolo a la putrefacción. Ha sucedido con el Estadio de Vallecas, con la ciudad deportiva del club y también con su equipo femenino.

Es descorazonador que la dejadez de un personaje haga naufragar un proyecto construido durante décadas. El esfuerzo de muchas mujeres ha sido despreciado por un directivo al que solo le interesa la cuenta de resultados. El fútbol y el Rayo nunca fueron eso.

En los noventa un grupo chicas comenzó a jugar al futbol en la escuela de La Chopera. Esas intrépidas futbolistas no tenían rival y jugaban unas contra otras. En 1998 las muchachas ávidas por competir decidieron federarse. Al equipo lo bautizaron Club Deportivo Buen Retiro y su primer entrenador fue un antiguo futbolista del Rayo llamado Jose Alberto Izquierdo.

En 2000 el Rayo Vallecano apostó por esas chicas y las proporcionó un espacio dentro del club. Por primera vez en la historia mujeres futbolistas defenderían la franja roja. Tres años después, ese equipo llegó a la máxima categoría del futbol femenino español. Vallecas tenía un motivo más en su orgullo futbolístico.

El Rayo Vallecano se convirtió en uno de los referentes del futbol femenino en España. Jugadoras como Nuria Bermúdez, Natalia Pablos o Jenni Hermoso llevaron a la entidad franjirroja a la cúspide del futbol. Gracias a ellas la afición vallecana se dio el gustazo de celebrar Ligas, Copas y ver a su equipo competir en Europa.

Pronto el Rayo Vallecano se convirtió en uno de los referentes del futbol femenino en España. Jugadoras como Nuria Bermúdez, Natalia Pablos o Jenni Hermoso llevaron a la entidad franjirroja a la cúspide del futbol. Gracias a ellas la afición vallecana se dio el gustazo de celebrar Ligas, Copas y ver a su equipo competir en Europa.

Desgraciadamente todo eso forma parte del pasado. Resulta paradójico que durante la etapa de mayor auge en el fútbol femenino, las pioneras vallecanas hayan desaparecido de la elite. En tiempos donde futbolistas como Alexia Putellas, Aitana Bonmati o Athenea del Castillo son referentes de una generación de niñas, los aficionados del Rayo tienen que animar a un equipo amateur y en constante descomposición.

La deriva tiene un responsable principal. Un déspota al que solo le importa su propio interés. Hoy mas que nunca, es hora de reivindicar a las futbolistas que un día hicieron grande al Rayo Vallecano. El equipo más exitoso en la historia del club madrileño. Honor y gloria para ellas. Sus victorias siempre serán recordadas. Que no se olvide de eso el actual Presidente del club. Que haría bien en escuchar a su afición, que partido tras partido, grita ¡Presa, vete ya!

Leave a comment.

Your email address will not be published. Required fields are marked*