El Atlético de Madrid Femenino vive una crisis profunda que la ha llevado a una mas que evidente decadencia competitiva. Las futbolistas son responsables de esta situación

A principios de este siglo, el empeño personal de dos mujeres, Lola Romero y Maria Vargas, provocó que los aficionados colchoneros pudiéramos animar a mujeres futbolistas vestidas de rojiblanco.

En 2001, surgió un proyecto ilusionante, que creó un equipo femenino de fútbol vestido con la camiseta y el escudo del Atlético de Madrid. En realidad, no era algo nuevo, en los años ochenta, ya hubo un conjunto formado por mujeres llamado Atlético de Madrid Villa de Madrid. De hecho, en 1990, esas futbolistas se proclamaron campeonas de liga. Desgraciadamente y al igual que sucediera con otras secciones históricas del club, como el balonmano, hockey y boxeo, fueron desamortizadas por decisión de Jesús Gil.

A pesar de la incomprensible desaparición, aquel equipo fue el comienzo de un camino a recorrer. La portera de aquella escuadra se llamaba Lola Romero y la capitana, Maria Vargas. Las dos mujeres que en 2001 crearon un equipo de chicas para derrochar coraje y corazón. La génesis del actual Atlético de Madrid Femenino.

El equipo recién creado, poco a poco, fue ganando prestigio. Peldaño a peldaño, las chicas del Atleti consiguieron un espacio en la élite. En 2006 ascendieron a Primera División y en 2016 conquistaron su primer título oficial, la Copa de la Reina. Un éxito que fue la antesala de tres títulos ligueros. Los triunfos no se quedaron ahí, en 2021 se alzó la Supercopa y en 2022 se levantó una nueva Copa, esta vez, contra un equipo impostado, llamado Real Madrid.

Gloria y orgullo, identificaron durante años a las chicas del Atleti. Ganaran o perdieran su esencia se mimetizó con los valores históricos del club. Aquel grupo de chicas se convirtió en un motivo de orgullo para los aficionados colchoneros.

Sin embargo, en el último tiempo algo ha cambiado. Desgraciadamente ver jugar a las futbolistas del Atleti se ha convertido en una penitencia para los seguidores atléticos. La decadencia seguramente tenga muchos factores. Indudablemente merecen critica los directivos por su errática planificación, incluso los entrenadores que han sido cesados uno tras otro. Hay muchos culpables, sin duda. Pero, no podemos obviar por más tiempo la responsabilidad que tienen las futbolistas en este ocaso competitivo.

En los últimos años, la camiseta rojiblanca la visten un grupo de jugadoras que no han entendido el escudo que defienden. A mí, como aficionado rojiblanco, me surge una profunda desazón cuando veo la frivolidad de sus comportamientos. Creo sinceramente que muy pocas de ellas han entendido al club que representan. Incluso, en mi opinión, han desvalorizado el esfuerzo de sus predecesoras.

Basta ya desidia y frivolidad. Los colchoneros, no merecemos este escarnio. Ya no quedan más excusas para estas futbolistas. No vale mirar al palco ni al banquillo. Deben ser conscientes que son responsables, muy responsables, de lo que está sucediendo.

Hoy, el Atlético de Marid Femenino es sexto en la clasificación de la liga. Superado por equipos con menor presupuesto como el Sevilla y Tenerife. A finales de marzo ya todos asumimos que no se cumplirá el objetivo de la temporada, clasificarse para disputar la Champions del año que viene. La Real Sociedad, está demasiado lejos, a diez puntos, ni más ni menos. Pelear la liga es una quimera cuando el Real Madrid te saca casi veinte puntos y el todo poderos Barça casi treinta.

Lamentablemente el Atleti Femenino es pura mediocridad. El fracaso es absoluto y no lo salva la clasificación para la final de la Copa de la Reina. En este club no se trata de ganar o perder. Lo importante es competir, luchar y superarse. Ninguno de esos valores es apreciable, hoy en día, en las futbolistas del equipo.

No todo vale, ni todo puede ser permitido. El Atlético de Madrid Femenino no es un campamento de verano para presumir en redes sociales. No, rotundamente, no. Los aficionados del Atleti no podemos consentir que nadie deshilache los pilares del club.

!Basta ya de desidia y frivolidad! Los colchoneros, no merecemos este escarnio. Ya no quedan más excusas para estas futbolistas. No vale mirar al palco ni al banquillo. Deben ser conscientes que son responsables, muy responsables, de lo que está sucediendo. Representan al Atlético de Madrid y eso indudablemente entraña compromiso. El escudo, por el que tanto luchó esta afición, está repleto de gloria. No se puede arrastra con desgana. En su momento muchas mujeres lucharon y compitieron derrochando coraje y corazón. Lo hicieron tanto dentro como fuera del terreno de juego. Las actuales futbolistas del Atlético de Madrid no pueden olvidar de donde se viene y todo lo que representan. La camiseta rojiblanca debe ser respetada. ¡Que nadie lo olvide! Las futbolistas, tienen que ser las primeras en hacerlo.

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