Empieza una serie dedicada a aquellos campeonatos del mundo en los que la selección española era una eterna esperanza a la que siempre pasaban cosas que le alejaban del podio: incapacidad, mala suerte, decisiones arbitrales controvertidas….y con la presencia de jugadores legendarios en la historia del fútbol español.

La cita mundialista de México era una nueva oportunidad de lavar la cara de tanto desastre anterior. En Chile 62 e Inglaterra 66 no se había pasado la primera fase, a México 70 y Alemania 74 ni se había ido, en Argentina 78 otra vez fuera tras los tres partidos iniciales y la historia del Mundial 82 en tierras españolas es bien conocida. La palabra fracaso estaba convenientemente asociada a la selección española. Al menos desde la llegada de Miguel Muñoz las tornas habían cambiado. Primero con el inolvidable 12-1 a Malta y luego con el subcampeonato de la Eurocopa 84 en Francia, con discutido arbitraje en la final. Por fin se veía a una España capaz de competir.

Con todo, la clasificación para tierras mexicanas había sido complicada. En el grupo estaban Escocia, Gales e Islandia. España cayó con claridad en tierras escocesas (3-1) y galesas (3-0), aunque lo compensó con victorias sobre las mismas en su sede talismán de Sevilla, convertida desde la noche de Malta en ubicación indiscutida de todo partido relevante de la selección. Un empate entre galeses y escoceses le favoreció y remató su clasificación con dos victorias sobre Islandia.

Los jugadores seleccionados por Muñoz para la cita tenían un predominio claro de los dos grandes; había siete del Real Madrid y cinco del Barcelona. El veterano técnico manejaba un once titular muy claro y alguna aportación esporádica de los suplentes. Algunos vieron pronto que con ellos no se contaba y eso creó fricciones en la concentración con el entrenador; fue el caso de Carrasco, Setién, Rincón…..También se había producido el señalado relevo de Arconada por Zubizarreta en la portería. El primero había quedado marcado por su fallo en la final de la Eurocopa en París y por algún que otro rumor malintencionado respecto a temas políticos…….Lo cierto es que Zubizarreta era el portero en boga del momento; ese mismo verano ficharía por el Barça

El once tipo manejado por Muñoz era Zubizarreta, Tomás, Camacho, Goikoechea, Maceda, Gallego, Michel, Calderé, Gordillo, Julio Salinas y Butragueño Es una selección que sobre el papel invita al optimismo y que parece combinar el talento (Michel, Butragueño, Gordillo) con la brega y entrega (Tomás, Camacho, Calderé, Victor), aunque en otras citas previas el plantel español era también prometedor y los resultados no llegaron por ningún lado. El comienzo es de aúpa, nada menos que el Brasil de Sócrates y Zico. El partido es plano e igualado y se resuelve por dos acciones controvertidas; un tirazo de Michel da en el larguero y bota dentro de la portería traspasando la raya, tal y como demuestran las imágenes de televisión;  con todo ni el colegiado australiano ni el linier corrigen la decisión y el gol no sube. Minutos después Sócrates marca en posición adelantada y esta vez el tanto si inaugura el marcador. Son épocas en las que un brasileño, Joao Havelange, dirige la FIFA y existe la sensación extendida que los árbitros son muy benévolos con Brasil y eran épocas en los que el VAR equivalía casi a ciencia ficción. Para no variar debut amargo en un Mundial y mas aun con la sensación de haber sido expoliados. El experimento de Muñoz de darle la manija del equipo al centrocampista del Sevilla Francisco, no ha resultado aunque no se ha dada mala imagen ante uno de los grandes favoritos del campeonato.

Queda ganar a Irlanda del Norte y Argelia, dos selecciones más asequibles y ahí España no falla. Pero dos noticias enturbian el panorama de la concentración. La primera es un positivo en el control anti dping de Calderé, el centrocampista del Barça, un jugador en boga durante esos años con gran despliegue físico y del que Helenio Herrera ha declarado que es uno de los pocos españoles que serían capaces de jugar en el Calcio; se descubre que el positivo procede de un medicamento, el Bisolvón, que se le ha suministrado para tratarle una bronquitis que contiene sustancias prohibidas de tal forma que el jugador es exonerado. La segunda es más negativa; Maceda el libero de la selección y el Real Madrid tiene la rodilla deshecha y no puede jugar el resto del campeonato. Desde los servicios médicos del Madrid reprochan su alineación contra Brasil y el asunto deriva en una larga polémica entre los galenos. En realidad, apenas volverá a jugar al fútbol y la selección se vio privada de la gran pareja que formaba con Andoni Goikoechea.

La selección española al fin disputó un campeonato del mundo de forma competitiva y digna. El partido ante Dinamarca despertó la ilusión de toda la nación, aunque el palo de caer en la siguiente ronda con Belgica fue duro por inesperado tras la hazaña anterior. Empezaría así la la maldición de los cuartos de final

En octavos empieza la hora de la verdad. Y el rival es de tronío. La pujante selección danesa de Laudrup, Lerby, Olsen o Elkjaer. Ha sido la mejor selección del mundial hasta la fecha, ya que en la fase inicial se ha deshecho de Escocia (1-0), Alemania (2-0) y Uruguay (6-1) con un juego vivo y ofensivo. El partido en Querétaro y los daneses toman la iniciativa, con la consecuencia lógica que se adelantan en el marcador gracias a un penalti transformado por Gesper Olsen. No pinta muy bien el panorama pero en el 44`del primer tiempo el mismo Olsen hace una cesión peligrosa a su portero y un atento Butragueño la caza al tiempo de propinar el empate. En la segunda parte la suerte vuelve a estar del lado español. A los doce minutos un córner sacado por España es rematado defectuosamente por Camacho, con la suerte de que vuelve a llegarle al delantero madridista que cabecea el 2-1. Dinamarca se lanza al ataque desesperadamente y cava su tumba, con espacios los españoles muestran contundencia y logran hasta tres goles más, con dos penaltis transformados por Goikoechea y Butragueño y otro tanto más de este último tras gran jugada del sportinguista Eloy. En Madrid, es de madrugada y se dispara la euforia con algunos aficionados gritando “Oa, Oa, Oa, Butragueño a la Moncloa” y se inicia la tradición, luego adoptada por los seguidores del Real Madrid de tomar la Cibeles tras un éxito deportivo. Los cuatro goles ascienden al Buitre al olimpo de las grandes estrellas del momento.

Tocan ahora los cuartos, que se afrontan en un justificado estado euforia, y más cuando se conoce que el rival es Bélgica, que ha eliminado sorprendentemente a la URSS, un potencial favorito por los jugadores que tenía. Ha sido un partido controvertido en el que el linier español, Sánchez Arminio, ha permitido dos goles belgas en mas que probable fuera de juego y que han dejado el marcador en un 4-3 final. España es clara favorita tras su derroche ante los daneses y porque los belgas, aunque tienen buenos jugadores como el portero Pfaff, el defensa Gerets o el centrocampista Scifo, parecen inferiores sobre el papel.

Pero hay un nubarrón en el panorama de España y es el aspecto defensivo. La ausencia del Maceda ha sido solucionada por Muñoz retrasando a Gallego a la defensa, pero ante Bélgica no puede estar Goikoechea por acumulación de tarjetas y no hay más centrales puros en la convocatoria. No hay más remedio que desplazar a Chendo, un lateral izquierdo, al centro. De esta forma España juega el partido sin centrales al uso.

Y por ahí llegan los problemas en el partido disputado el 22 de junio en el estadio Cuauhtemoc. En el minuto 33, Ceulemans se cuela por el centro y remata un servicio de Vercauteren, para inaugurar el marcador. Los belgas son un equipo rocoso y áspero, muy lejos de tener las alegrías ofensivas de los daneses. En esta ocasión Butragueño no aparece y Muñoz trata de dar más empuje ofensivo con la salida de Juan Señor y Eloy. A cinco minutos del final, una falta sacada por Víctor pilla descolocada a la defensa belga y el propio Señor quien fusila el empate que da lugar a una prorroga en la que nada se decide. Tocan los penaltis. Dos años antes han salido cara ante Dinamarca en las semifinales de la Eurocopa. Hay esperanza en que sea otras vez así. Pero Eloy falla el segundo español y no hay más remedio que esperar un fallo belga que no se produce. La tanda crea una leyenda en torno a la incapacidad de Zubizarreta para enfocar las penas máximas, ya que da una sensación de impotencia total y absoluta ante los lanzamientos belgas. En semifinales esperaba Argentina y hay decepción por perderse lo que hubiese sido un duelo entre Maradona y Butragueño……y Goikoechea.

Como era previsibles los argentinos despacharan a Bélgica y lograran el campeonato ante Alemania en la final. Es la gran obra de Maradona en un Mundial en el que tras muchos años de desastres, España dará una imagen más que digna. Aunque iniciará también una maldición que se extenderá por muchos años: la de los cuartos de final.

 

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